Aprende de Quesos

Historia del Queso

Historia del Queso

Para los griegos estaba clara la intervención poderosa y sobrenatural de los dioses por encima de los estrechos límites y la comprensión de los meros mortales.

Pero lo cierto es que, el verdadero origen de los procesos de fabricación del queso es, y probablemente seguirá siéndolo siempre, un misterio indescifrable.

El queso, al igual que otros muchos descubrimientos humanos, seguramente empezó a fabricarse de forma simultánea por diferentes pueblos. Una vez que los hombres aprendieron a valorar el hecho de que la leche de ciertos animales mamíferos era apetitosa y nutritiva, no debieron tardar en darse cuenta de que al agriarse se convertía en cuajada y suero y que al continuar el proceso se podía obtener el queso.

Sabemos que en Sumeria y en el antiguo Egipto se criaban rebaños de vacas y ovejas de las que se extraía la leche y que en Mesopotamia, hace 12.000 años, existían ya ovejas domésticas.

En el Antiguo Testamento hay muchas referencias de quesos elaborados con leche de oveja y de vaca, y en la literatura de la Grecia clásica se demuestra que en esa época los procesos de fabricación del queso ya habían superado con creces su estado primitivo y que este manjar, “regalo de los dioses”, no sólo se fabricaba para uso doméstico sino que, era objeto de un floreciente comercio.

Excavaciones arqueológicas recientes han descubierto la existencia de un antiguo mercado de quesos en Jerusalén y una fábrica de dicho producto en la zona norte de Israel.

En el siglo VI antes de Cristo los ciudadanos de Roma consumían quesos importados de todas las regiones de su Imperio.

Para ese entonces, como ahora, el queso era apreciado no sólo como alimento básico y principal (quizás la única fuente de proteínas en la moderada dieta de algunos campesinos), sino como un delicado y exquisito bocado, digno de merecer la atención del más exigente de los gastrónomos.

El queso es todo para cualquier hombre. Puede ser vigoroso o delicado, fuerte o suave, servir como ingrediente principal de una abundante comida o constituir una pequeña porción digna de ser admirada, olfateada, degustada y saboreada con toda la reverencia que merecen las grandes obras de arte y los milagros de la naturaleza.

Algunos son fácilmente adquiribles en cualquier lugar del mundo; otros sólo pueden comprarse cerca de la localidad donde se fabrican. Y, a pesar de que cada vez los quesos son comercializados en más lugares, seguimos escogiendo los más conocidos, son los favoritos y no nos atrevemos a experimentar con nuevos sabores.

El queso es una experiencia de sabor donde no encuentras una sola opción, sino cientos o quizás miles de sensaciones diferentes.